3 cosas que quizás no sabías sobre Juan Calvino como persona

El teólogo de origen francés Juan Calvino (1509-1564) fue una de las grandes voces de la Reforma Protestante. Se le suele llamar el mayor teólogo sistemático de la Reforma y es la figura más influyente de toda la tradición teológica reformada. Su monumental libro Institutes of the Christian Religion (Institución de la Religión Cristiana) ha sido calificado como uno de los diez libros que conmovieron al mundo.

Sin embargo, Calvino también es considerado uno de los teólogos más controversiales en la larga historia de la cristiandad. Sus puntos de vista sobre las doctrinas de la elección y la predestinación eran y son desagradables para los cristianos y los no cristianos, pero no eran muy diferentes de las de otros teólogos influyentes como Agustín, Tomás de Aquino y Martín Lutero. También se critica a Calvino por su participación en el modo en que los líderes reformados de Ginebra, Suiza, se dirigían a los que rechazaban la fe cristiana en la época de la Reforma.

A pesar de la controversia y dada su estatura e influencia en la historia de la Iglesia, hay tres cosas que tal vez no sepa sobre Juan Calvino como persona. Espero que estos detalles le hagan reflexionar sobre Calvino con un sentido de perspectiva histórica y empatía.

  1. Calvino, como un introvertido pensativo, era retraído, extraño y no hacía amigos fácilmente.

A diferencia de Lutero, cuya personalidad audaz, locuaz y carismática desencadenó el gigante llamado la Reforma Protestante, Calvino fue un reformador de segunda generación (veintiséis años más joven que Lutero) que era callado, tímido y pensativo. Su personalidad reservada contribuyó sin duda a su fama de ser frío, intelectual y poco sociable. Sin embargo, las personas que le conocieron bien, como su famoso alumno Theodore Beza, hablaron de su amabilidad y su genuina preocupación por los que sufrían. Y a pesar de su temperamento ardiente, Calvino encontró una causa común con otros líderes importantes de la Reforma, como Philip Melanchthon, Heinrich Bullinger y Martin Bucer.

2. Calvino fue compañero de clase de Ignacio de Loyola en la Universidad de París.

Un hecho poco conocido de la historia es que dos de las mayores figuras del choque de la Reforma entre protestantes y católicos en el siglo XVI, Juan Calvino e Ignatius of Loyola (1491–1556), fueron a la escuela juntos en la Universidad de París. (Hablando de tener una distinguida lista de ex alumnos, el filósofo católico Tomás de Aquino también había estudiado en la Universidad de París unos tres siglos antes). Como parte de la Contrarreforma católica (una respuesta directa a los protestantes), Ignacio fundó la Compañía de Jesús, conocida popularmente como los jesuitas. Fueron los jesuitas los que aportaron una enérgica crítica católica a la teología protestante de Calvino. Uno sólo puede preguntarse si estos dos brillantes y poderosos hombres, en medio del tumulto histórico, desearon alguna vez reunirse para recordar sus días de escuela juntos.

3. La espesa barba de Calvino puede haber reflejado su desafío a la autoridad.

Como vemos en las pinturas, prácticamente todos los principales reformistas protestantes llevaban una espesa barba. Aunque no sabemos la razón exacta de ello, algunos han sugerido que la barba pretendía contrastar con la práctica común de los sacerdotes y monjes católicos de ir bien afeitados. Por eso, cuando Calvino aparece en las pinturas con una barba parecida a la de los miembros de la banda de rock ‘n’ roll ZZ Top, es posible que él y sus compatriotas protestantes estén evidenciando su rebelión a la autoridad de la Iglesia de Roma, una tradición que algunos calvinistas contemporáneos han continuado. Rebelarse contra la autoridad parece ser una costumbre humana.

Todos tenemos pies de barro

Es inevitable que un líder sea escudriñado más que la mayoría de las personas. En el evangelicalismo actual se oye hablar mucho del debate entre las escuelas teológicas del calvinismo y el arminianismo. Por causa de esto, a menudo se piensa que Calvino es una figura contenciosa. Pero, ¿algunos de estos puntos le hacen pensar de forma diferente sobre Juan Calvino como persona?

Ningún ser humano es más grande que otro. Sin embargo, Dios ha llamado a ciertas personas para llevar a cabo sus propósitos en este mundo. Esas personas, incluidos usted y yo, vienen con dones, talentos y defectos.

Reflexiones: Su turno

¿Has leído alguna de las obras de Juan Calvino? ¿Cuál de los tres puntos anteriores te parece más atractivo? Visite Reflexiones en WordPress para comentar su respuesta.

Recursos

Para más información sobre la vida y el pensamiento de Juan Calvino, ver el capítulo siete de mi libro Classic Christian Thinkers: An Introduction (Pensadores cristianos clásicos: Una introducción).