La evolución del automóvil: evidencia a favor del diseño inteligente

“Es un nuevo déjà vu”.

Según cuenta la historia, el jugador y entrenador de béisbol Yogi Berra pronunció por primera vez este famoso “yogismo” sentado en el banquillo viendo cómo Mickey Mantle y Roger Maris pegaban jonrones seguidos. Algo que ocurrió en más de una ocasión.

Las metidas de pata verbales de Yogi Berra son legendarias. Pero quizás ninguna supere la metida de pata del biólogo Tim Berra. La metida de Berra no tuvo que ver con lo que dijo, sino con lo que escribió en su libro Evolution and the Myth of Creationism, publicado en 1990.

La metida de pata de Berra

Dirigido a un público no técnico, Berra presenta un argumento a favor de la evolución biológica y explica por qué él y tantos científicos piensan que la evolución es un hecho. Como parte de este proyecto, describió la evidencia a favor de la evolución humana, destacando las características progresivas del registro fósil de los homínidos. Berra argumenta:

“Si los australopitecinos, Homo habilis y Homo erectus estuvieran vivos hoy, y si pudiéramos hacerlos desfilar ante el mundo, no habría ninguna duda sobre nuestro parentesco con ellos. Sería como asistir a una exposición de automóviles. Si observamos un Corvette de 1953 y lo comparamos con el último modelo, solo son evidentes las semejanzas más generales, pero si comparamos un Corvette de 1953 y otro de 1954, uno al lado del otro, luego un modelo de 1954 y otro de 1955, y así sucesivamente, la descendencia con modificaciones es abrumadoramente obvia. Esto es lo que hacen los paleontólogos con los fósiles, y las pruebas son tan sólidas y completas que no pueden ser negadas por personas razonables”.1

Al comparar los modelos de Corvette con los “intermedios transicionales” en el registro fósil, Berra cometió un error importante que se ha dado a conocer entre los creacionistas y los defensores del diseño inteligente como la metida de pata de Berra. Casi no hace falta decir que el error de Berra consistió en utilizar Corvettes —máquinas diseñadas por ingenieros automotrices— como analogía del registro fósil de los homínidos, afirmando que los cambios anatómicos secuenciales entre las distintas especies de homínidos reflejan el resultado de un proceso evolutivo no guiado, del mismo modo que los cambios de diseño secuenciales de los Corvettes reflejan la evolución de la tecnología. Pero, como señalaron en su momento varios creacionistas y defensores del diseño inteligente, la secuencia del Corvette nos dice en realidad algo sobre cómo crean a veces los agentes inteligentes: a saber, que los diseñadores pueden alcanzar sus objetivos modificando progresivamente diseños existentes. Dicho de otro modo, la aparición cronológica de organismos en el registro fósil que muestran cambios seriados en sus características anatómicas, fisiológicas y de comportamiento podría explicarse como la obra de un Creador que fue produciendo sucesivamente criaturas que mostraban modificaciones de un diseño arquetípico. En este sentido, el registro fósil no obliga necesariamente a las personas razonables a aceptar la evolución biológica, como tampoco lo hace la evolución del automóvil americano.

Los cambios secuenciales que se observan en el registro fósil reflejan de forma igualmente razonable el trabajo de una mente como mecanismo.

Un nuevo déjà vu

Hace poco, investigadores de UCLA cometieron el mismo error que Tim Berra, ¡otra vez!2 Estos investigadores querían entender los principios que influyen en el ritmo y el modo de desarrollo de la tecnología en una sociedad. Como caso de estudio, estos investigadores examinaron la aparición y desaparición de modelos de automóviles y camiones estadounidenses fabricados entre 1896 (cuando se produjeron por primera vez los automóviles) y 2014, utilizando el mismo enfoque que los paleontólogos podrían utilizar para estudiar el registro fósil. Específicamente, monitorearon la diversidad año a año de los modelos de automóviles, prestando especial atención al número de modelos nuevos que se producían cada año (análogo a la especiación) y al número de modelos discontinuados (análogo a la extinción).

Estos investigadores también estudiaron los factores que influyen en la diversidad de modelos de automóviles cada año. En particular, evaluaron los efectos de la competencia junto con el impacto del Producto Interior Bruto (PIB) y los precios del petróleo.

Su análisis indica que las velocidades de “generación” y “extinción” de los modelos de automóviles mostraron patrones muy similares a lo largo de los últimos 118 años. En ambos casos, las velocidades de generación y extinción fueron más altas al principio de la historia del automóvil, disminuyendo gradualmente hasta llegar a velocidades más bajas con el tiempo. Las velocidades de declinación se redujeron drásticamente en la década de 1960, cuando los tres grandes fabricantes de automóviles dominaron el mercado estadounidense. Desde la década de 1980, la velocidad de extinción de modelos de automóviles ha superado la tasa de aparición de nuevos modelos. Sin embargo, durante este periodo de tiempo, la vida útil de los modelos de automóviles ha aumentado considerablemente.

Los investigadores de UCLA también descubrieron que la terminación ha tenido una influencia mucho mayor en la diversidad de los automóviles que el PIB y los precios del petróleo.

Basándose en estos resultados, los autores de este estudio sostienen que, cuando una tecnología está en sus primeras fases, los fabricantes introducen en el mercado más diseños experimentales. Pero, como estos diseños son experimentales, también desaparecen más rápidamente. Sostienen que las velocidades de aparición y desaparición disminuyen a medida que surgen los diseños dominantes. Cuando esto ocurre, resulta demasiado costoso introducir modelos experimentales en el mercado. Con el tiempo, el costo se convierte en un factor tan importante que hace que la vida útil de los diseños persista durante períodos de tiempo más largos.

Basándose en este estudio, los científicos de UCLA predicen que, en un futuro próximo, el número de diseños de coches híbridos y eléctricos se diversificará rápidamente —una especie de evento de radiación—, ya que estas tecnologías están en su fase inicial.

El registro fósil y el argumento a favor de la creación

Los investigadores de UCLA demostraron que algunas de las técnicas que utilizan los paleontólogos para estudiar el registro fósil —y, por tanto, la historia de la vida en la tierra— pueden aportar importantes conocimientos sobre el modo en que cambian y se desarrollan las culturas y las tecnologías. Sin embargo, al igual que la metida de pata de Berra, trataron objetos diseñados como si fueran fósiles, que, según el paradigma evolutivo, se producen por procesos mecanicistas no guiados. El enfoque que el equipo de investigación de UCLA utilizó para estudiar el desarrollo de la tecnología, una vez más, pone de relieve el hecho de que los cambios secuenciales que se observan en el registro fósil reflejan de forma igualmente razonable la obra de una mente como mecanismo.

Pero es posible llevar las implicaciones de su trabajo un paso más allá. No solo podemos argumentar que los cambios anatómicos progresivos observados en los organismos fósiles reflejan la obra del Creador, sino que también lo hacen los patrones generales del registro fósil. El estudio de UCLA demuestra que, cuando se trata de tecnología producida por diseñadores humanos, el número de variantes de diseño y la velocidad de aparición y desaparición de diseños en el mercado tienen una base racional. Aunque el fundamento puede ser diferente del que los investigadores de UCLA descubrieron para la evolución del automóvil, resulta aún más razonable considerar que los cambios en la diversidad biológica y las velocidades de generación y extinción en el registro fósil reflejan la actividad intencionada de un Creador.

En otras palabras, la evidencia (el registro fósil y la homología) que los biólogos insisten proporciona un apoyo convincente para el paradigma evolutivo en realidad encuentra una explicación fácil desde la perspectiva del modelo de creación.

Recursos

Archetype or Ancestor? Sir Richard Owen and the Case for Design” por Fazale Rana (artículo)

Notas
  1. Tim Berra, Evolution and the Myth of Creationism (Stanford, CA: Stanford University Press, 1990), 117.
  2. Erik Gjesfjeld et al., “Competition and Extinction Explain the Evolution of Diversity in American Automobiles,” Palgrave Communications 2 (May 2016): 16019, doi:10.1057/palcomms.2016.19.